Me estoy planteando seriamente comprarme una libretita todoterreno para llevarme a Japón. Para eso tengo que encontrar un sitio donde las vendan a precios de escándalo por baratos, no porque sea un escándalo lo que te cobren.
El viaje ya es una realidad. He hablado esta mañana con el susodicho amigo, y me ha demostrado una preocupación bastante evidente sobre mí - sobre mi capacidad para aguantar el tirón de 20 horas de vuelo cuando no tengo tanto mundo como ellos. A lo que me he tenido que morder la lengua porque no lo ha dicho con mala intención, espero. El pobre estaba agobiadillo, con eso de que no hubiera vuelos desde Santander hasta Madrid si esperaba un poco más para comprar los billetes.
Ya lo he dicho en la oficina, tengo esas vacaciones, y mis compañeros lo han flipado. Mi compañera tiene una boda este fin de semana del 14 de abril (parece que estoy hablando de la serie de TVE), pero sinceramente lo siento por todos ellos, yo pedí las vacaciones antes y con tiempo.
Ahora vienen los nervios, el decirlo en mi casa y en capear el temporal como mejor se pueda. Pero lo cierto es que me voy a Japón, y aunque muchos lo ven secundario, es un gran paso para mí en el camino de tomar las riendas de mi vida. Si consigo que no me afecte mucho, habré mejorado bastante. Al menos es lo que creo yo, y he llegado a la conclusión de que lo que yo creo, y lo que yo quiero, debe primar, y después ya veremos si alguien más está de acuerdo o no. Pero yo debo ser antes que nada ni que nadie.
Vamos, aprender a ser egoísta con mi edad... Manda huevos.
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